Mi knolling literario versa sobre la obra "Un mundo feliz" del escritor británico Aldous Huxley. He tratado de reflejar los elementos que creo más importantes del libro y los he distribuido sobre un fondo conformado por cinco prendas de tintes únicos (pero no de auténtica seda de acetato). Estos cinco colores son los que en la novela sirven para clasificar a la gente de la sociedad distópica de Huxley. Los colores gris y morado sostienen el libro, pues son los que visten sus protagonistas: Bernarnd (gris) y Lenina (morado).
En la mitad inferior, por un lado presento el proceso de la hipnopedia (unos auriculares y un "reproductor" de audio) y por otro el placebo a la felicidad; el soma. Me ha parecido adecuado colocar este elemento sobre el tinte del estrato social más bajo, el negro, y con la soga alrededor intento simbolizar la muerte de toda esencia humana (spoiler: la misma muerte que sufre John el Salvaje al final del libro).
En el centro de la composición, y a modo de ironía, he dispuesto las flores y los libros, pues su abandono total es lo que causa la deshumanización de la sociedad, una sociedad a la que se enseña, desde la niñez temprana, a temer y "sentir un odio distintivo" hacia todo lo que tenga que ver con los libros y la naturaleza.
—¿Es que tú no deseas ser libre, Lenina?
—No sé qué quieres decir. Yo soy libre. Libre de divertirme cuanto quiera. Hoy día todo el mundo es feliz.
Bernard rio.
—Sí, «hoy día todo el mundo el feliz». Eso es lo que ya les decimos a los niños a los cinco años. Pero ¿no te gustaría tener la libertad de ser feliz… de otra manera? A tu modo, por ejemplo; no a la manera de todos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario